Asi fue.

Amen to thatDurante la semana santa me pasó algo digno de compartir, pero en el momento estaba tan afligida que no logre si quiera convencerme a mí misma, y cuando el momento había pasado pensé que se me hubiese hecho muy difícil el poner en palabras el sentimiento que me abordo.  No hacía mucho rato que estos pensamientos pasaron por mi mente, cuando, mientras navegaba las redes, me encontré una frase que según mi perspectiva resume eso que se me dificultaba describir. Me pareció una coincidencia increíble, lo que me hace preguntarme si en realidad estoy viendo conexiones donde no las hay, si tal vez es mi manera subconsciente de expresar eso que había quedado reprimido. De modo que he decidido narrar dichos sucesos de todas maneras.

En mi familia mantenemos muchas tradiciones, entre las cuales está la de que en Semana Santa entre todos alquilamos una finca y hacemos una compra que nos dure 4 días, para pasarnos esos días en comunidad. Las 4 hermanas y sus hijos y allegados, individuos de diferentes ecosistemas se incorporan, formando uno solo. Es increíble como tengo un sinnúmero de años seguidos siendo parte de esta tradición sin haber notado lo afortunada que soy por ello.

El ver a todos mis primos, tan diferentes los unos de los otros, pero de alguna manera tan similares, desinhibiéndose hacia mí y hacia los demás; ver esa confianza ciega y esa camaradería desinteresada me conmovió como nunca antes, pues me di cuenta que en la vida he presenciado pocas cosas más puras que esas.

Lamentablemente, no me dio tiempo ni de alegrarme, dado que mi tren de pensamiento fue hacia donde siempre va: esto no es por siempre. Inevitablemente el tiempo pasa llevándose consigo esos momentos, dejando atrás nada más que recuerdos reconstruidos por la naturaleza de nuestra memoria, y esto si somos afortunados. Este conocimiento me rompió como la primera vez. De manera que por un corto tiempo dejé de vivir el momento, en cambio lo percibía a través del lente empañado de la espectadora que trata en vano de detener el reloj.

Pronto pude distraerme como lo hago siempre; tomando un rol activo en la historia en vez de apreciándola desde fuera, pero sabiendo que la maravilla de la que formaba parte era tanto efímera como discontinua.

Y así mismo fue.

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Wounded

Las cosas desagradables que piensas de mi, te prometo que no es necesario que lo expreses pues me las repito cada momento en el que percibo mi reflejo. Dentro de mi hay una batalla perpetua de demonios que parecen reproducirse con el tiempo y que se aferran a mi como a la vida propia.

Pero todo el danio que puedo hacerme a mi misma no se compara con el que tu puedes infligirme. Estas supuesta a ser mi hogar, pero no lo eres. Nunca me aceptaste como soy, al darme cuenta que tal vez nunca serias capaz de hacerlo, me escondi; es debido a esto que lo que ves de mi no es mas que un vestigio de mi complejidad.

Cada vez que dejo salir algo, que dejo entrar un poco de luz a mi refugio, de alguna manera me haces saber que las cosas no han cambiado. Soy lo que soy porque asi me moldeaste. Dices que estoy sensible y te sorprendes, si me conocieras supieses que soy sensible, que todo lo que dices me afecta en sobremanera. Que actuo con cautela y me recluyo, que dias como hoy estoy tan cansada de camuflajearme que sin querer me dejo llevar.

Si me conocieras te arrepintieras, pues supieras que soy quien soy porque aprendi lo que me enseñaste. 

 

Buscando…

A pesar de que me provoca con abrumadora intensidad la idea de asumir el reto que tanto el profesor José Guerrero, como demás figuras dignas de admiración representan para mí; he decidido en cambio emprender la marcha en búsqueda de mi crecimiento personal. En circunstancias ideales, ambas formas de proceder serían equivalentes, pero lamentablemente tengo razones para creer que este no es el caso, aunque admito que mantengo la esperanza de que cualquiera de los dos caminos me llevaría al mismo fin.

Durante la primera clase de Antropología Social, el antropólogo y profesor José Guillermo Guerrero Sánchez se dirigió a mí de una manera tal que cada nervio en mi cuerpo cobró vida, no recuerdo haberme sentido así nunca antes, y las fuertes emociones que se apoderaron de mí, nublaron mi percepción de él. Descifrar a las personas y especialmente descubrir lo que los motiva, los impulsa y los mueve ocupa tanto mi tiempo, que más que una costumbre lo considero parte de mí; pero traicionada por mis propios nervios, no fui capaz de enfocarme en otra cosa que no fuera el ataque de Guerrero (así es como lo vi en ese momento), la intensidad de lo que sentía y cómo podría mantenerme bajo control.

Al leer un discurso que él mismo había escrito, mi pensamiento cambió y sentía como si entendiese lo que él había estado tratando de hacer. En Matrix, Neo tiene la oportunidad de tomarse la pastilla azul y olvidar sus sospechas, volviendo al mundo artificial que omite la horrible realidad en la que vivían; o tomarse la píldora roja que devela el mundo tal y como es. Los profesores tradicionales son proveedores de la píldora azul, resulta tan fácil y sugestivo tomarla que los estudiantes no titubean antes de hacerlo; a diferencia de Guerrero, quien propone que los estudiantes descubran el mundo como es, a través de si mismos. Una vez comprendí esto, analicé los eventos de la clase anterior y pude verlos a través de otro cristal, dándome cuenta de que más que un ataque hacia mí, el ataque había sido dirigido a mis juicios, mis preconcepciones. Es por esto que me había sentido tan pequeña y desprovista de toda seguridad, fue fácil despojarme de ella porque su base era en sumo grado quebradiza. Solo de esta manera seré capaz de fundamentarme en cimientos sólidos desde los cuales podrán erigirse monumentos.

 

Lo primero que Guerrero me preguntó fue que por qué escogí la carrera de Psicología, a lo que contesté que quería ayudar a la gente; el respondió con algo que solo pude interpretar como una burla y preguntó de nuevo, al parecer con esperanzas de que mi respuesta fuese otra, pero para su sorpresa y como motivo de su insistente burla, mi respuesta no varió. Hay un sinnúmero de razones que me condujeron al camino de la psicología, pero la razón decisiva fue la anteriormente mencionada, dado que, de no ser por esto, hubiese escogido Filosofía. La Filosofía me ha ayudado a buscar respuestas dentro de mí a preguntas que ni si quiera sabía que me hacía y ha contribuido increíblemente a mi interés y curiosidad por el ser humano y toda su complejidad. Con mucho pesar renuncié por el momento a ese estudio debido a que descubrí que solo quería dedicarme a esto por satisfacción propia, y para alcanzar mi autorrealización como persona, veo como un requerimiento ineludible el hecho de aportar algo a la sociedad. Y ya que he de pasarme la mayor parte de mi vida trabajando, me parece justo que parte de ese tiempo también sea invertido en lograr mi principal propósito. Como bien dijo uno de mis autores favoritos de ficción juvenil, John Green, “¿Cuál es el punto de estar vivo, si al menos, no tratas de hacer algo extraordinario?”.

Guerrero suele hablar de datos, hechos y verdades que pueden ser encontradas en libros cuando se sabe interpretar tanto el contexto como el pre-texto, y tal vez tiene razón en lo que dice, pero lo cierto es que hay ocasiones en las que la verdad me importa poco, mucho menos de lo que debería. He podido notar que, para él, tener conocimientos y más que eso, tener certeza de dichos conocimientos, posee gran significación; eso no me parece tan inusual, pero que se pase la vida investigando y explorando en busca de ellos, me parece totalmente admirable. Los misterios del universo no me quitan el sueño, y si de mi dependiese develar los que aún permanecen ocultos, estos continuarían así hasta el final de los días. Atribuyo esto al simple hecho de que me permito creer en poca cosa, pues incluso para creer las explicaciones científicas de los fenómenos se requiere de fe cuando el individuo no está capacitado en el área respectiva de dicho fenómeno, y la fe en lo que a mi concierne es tanto preciosa como es escasa.

Hace unos meses elaboré un ensayo comparando el positivismo y la fenomenología, donde concluí que independientemente de si existe o no una realidad objetiva, para poder progresar como sociedad se debe trabajar en base a la premisa de que sí existe. Y para acercarnos más a esa realidad objetiva, debemos tener en cuenta nuestra conciencia y sus influencias. Desde donde yo lo veo, absolutamente todo está sesgado por la perspectiva desde la cual se abarque (y a dichas perspectivas, residentes en nuestras conciencias, es a lo que le concedo mayor importancia en la vida); esto no quiere decir que no estudie lo que otros han declarado y me instruya a partir de esto. Me acostumbré a vivir en la incertidumbre. Para mí, cuando se trata de personas, es más sobre la realidad que estas se encuentran viviendo que sobre la verdad. Llámela mi pastilla azul, mientras brinde sosiego a mi espíritu, valdrá la pena para mí.

Concluyo con una frase de Carl Rogers que considero que sintetiza lo que con divagaciones he tratado de explicar: “Me doy cuenta que si fuera estable, prudente y estático viviría en la muerte. Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales, porque ése es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante”.

 

 

Heaven is in you

Notese que el título del post se debe a una canción que estoy escuchando, probablemente se relacione poco con el contenido del mismo.

Ayer mi sobrina cumplió 1 año, por lo que hoy le tienen una sesión de fotos a la que acordé ir. En ese momento estaba feliz. Me sentía bien conmigo misma. 

No sé exactamente qué cambió desde entonces, ningún cambio físico, that’s for sure. El punto es que me siento fea, afuera y adentro. Me siento fea y triste y la tarea de interactuar con íntimos extraños se torna aún más díficil que lo usual. Tampoco quiero ser retratada de esta manera. Me siento mal por decepcionar a mi hermano también.

Ayer le dije a mami que no quería tirarme fotos porque estaba fea, y ella me dijo que así es como soy ahora. Y tal vez es cierto, hasta cierto punto; el problema es que no me acostumbro. Nunca lo haré. Y si soy así por siempre, pues estaré en el perpetuo limbo de un stand by que me limita y me restringe. 

Random

Me gustan los doramas porque son como libros, tienen la capacidad de contar la historia de una manera tan bella. Se siente tan cerca. 

Estoy leyendo ‘Aristotle and Dante discover the secrets of the universe’ y es muy bueno, pero no me gusta mucho porque no ne hace sentir bien. Me entristece, el personaje de Dante me gusta mucho pero el de Ari es un misterio que me esfuerzo por descifrar, tal vez con esa intención fue creado. Me encuentro preguntandome que pasaba por la mente de mi amiga K cuando leyó el libro.

Dicen que el arte dice más sobre quien lo percibe que sobre el autor. 

El OST del último dorama que vi, Goblin, me encanta.Lo escucho cuando sé que me estoy quedando dormida y cuando leo. También en la ducha y en momentos de reflexión, a pesar de no entender nada. 

Quiero aprender coreano.

Perspectiva en torno a nuestra cultura de humillación, desigualdad y falta de empatía

Las novatadas y ritos de iniciación marcan por siempre las vidas de sus víctimas. Estos eventos son comunes en ambientes deportivos y universitarios, y pasan completamente inadvertidos por todos los que no se ven involucrados en ellos, incluyendo a las autoridades, ya que los novatos no hablan del sufrimiento ocasionado por los veteranos.

Esta es una demostración del increíble poder que tienen los hechos sociales, como lo son los hábitos y costumbres. Está tan arraigada a la comunidad deportiva esta cultura de humillación y desigualdad, que quien recién se integra a estos ambientes, independientemente de su forma de pensar o su integridad, se somete a la voluntad de los veteranos. Ellos, para sentirse superiores, o tal vez incluso para vengarse de cuando ellos jugaron el papel de víctimas, agreden ya sea física, sexual o psicológicamente a los nuevos miembros del equipo o institución y estos lo aceptan como lo correcto, adecuado y normal.

El hecho es que sin importar que tan establecido este algo, y asea una tradición, una opinión, una ley o un conocimiento, siempre se debe dudar de las cosas y no se debe dar nada por hecho si no se tiene una justificación que satisfaga dicha duda. Así es como la sociedad (en general) ha podido avanzar, y solo así podrá seguir progresando. La fe y el no cuestionar las cosas produce un estancamiento, y creo ser esta la causa de muchos de nuestros problemas.

Este paradigma de desigualdad social y menosprecio en el que vivimos se debe a que el ser humano no aprovecha una de sus más valiosas y únicas cualidades. Esta característica humana es digna de alabanza y enaltecimiento, pue no conozco otra especie que sea capaz de mostrarla y si la tuviésemos más en cuenta, podríamos producir un cambio positivo totalmente revolucionario en el mundo; este rasgo que describo lleva por nombre empatía.

Antes de actuar siempre deberíamos hacernos las siguientes preguntas: ¿Cómo se sentirán los demás después que lo haga?  Y ¿Cómo me sentiría yo en su lugar? Además de tratar de guiarnos por el cliché de no hacer a los demás lo que no quisiera que me hagan, y más importante, no hacer a los demás lo que ellos no quieren que le hagan.

 

Placeres de la vida

Que curiosa es la procedencia de los placeres de la vida, los momentos alegres, metas alcanzadas, suenos cumplidos… Cada quien encuentra placer en lugares diferentes a donde lo encuentran los demas, y eso es entendible. Para mi, los placeres de la vida son como piedras preciosas, raras y dificil de encontrar. Puedo senalar varios momentos memorables que me marcaron por siempre, debido al abrumante sentimiento que despertaron en mi; ese sentimiento es lo que ando buscando de manera perpetua, mi vida podria facilmente resumirse en su busqueda.

Lamentablemente, ese sentimiento del que hablo, que no me atrevo a encerrar tras las rejas de un nombre o etiqueta, parece tener voluntad propia. A pesar de poder estimar donde podre encontrar su detonante, no siempre estoy acertada y obtengo en cambio las secuelas de una terrible desilusion.

Luego de esta breve explicacion, tal vez se les haga mas facil entender el porque de mi frustracion al encontrarme  frente a mi mayor anhelo y no poder tocarlo por la insensatez ajena, por razones que escapan mi control, por ideas que no comparto y peor aun, ni entiendo. En momentos como este los demas se preguntan como puedo hacer un asunto tan grande de algo tan insignificante, porque no entienden que la corta duracion de la vida humana me persigue y que el actuar de manera futil tanto me cuesta como me atormenta.

Como no aprovechar cada oportunidad? Como negarme uno de esos escasos placeres de la vida? me parece totalmente inconcebible y va en contra de mi escencia misma (tomando en cuenta que hacer directamente dano a alguien mas jamas representaria un placer pra mi).