Heaven is in you

Notese que el título del post se debe a una canción que estoy escuchando, probablemente se relacione poco con el contenido del mismo.

Ayer mi sobrina cumplió 1 año, por lo que hoy le tienen una sesión de fotos a la que acordé ir. En ese momento estaba feliz. Me sentía bien conmigo misma. 

No sé exactamente qué cambió desde entonces, ningún cambio físico, that’s for sure. El punto es que me siento fea, afuera y adentro. Me siento fea y triste y la tarea de interactuar con íntimos extraños se torna aún más díficil que lo usual. Tampoco quiero ser retratada de esta manera. Me siento mal por decepcionar a mi hermano también.

Ayer le dije a mami que no quería tirarme fotos porque estaba fea, y ella me dijo que así es como soy ahora. Y tal vez es cierto, hasta cierto punto; el problema es que no me acostumbro. Nunca lo haré. Y si soy así por siempre, pues estaré en el perpetuo limbo de un stand by que me limita y me restringe. 

Random

Me gustan los doramas porque son como libros, tienen la capacidad de contar la historia de una manera tan bella. Se siente tan cerca. 

Estoy leyendo ‘Aristotle and Dante discover the secrets of the universe’ y es muy bueno, pero no me gusta mucho porque no ne hace sentir bien. Me entristece, el personaje de Dante me gusta mucho pero el de Ari es un misterio que me esfuerzo por descifrar, tal vez con esa intención fue creado. Me encuentro preguntandome que pasaba por la mente de mi amiga K cuando leyó el libro.

Dicen que el arte dice más sobre quien lo percibe que sobre el autor. 

El OST del último dorama que vi, Goblin, me encanta.Lo escucho cuando sé que me estoy quedando dormida y cuando leo. También en la ducha y en momentos de reflexión, a pesar de no entender nada. 

Quiero aprender coreano.