Perspectiva en torno a nuestra cultura de humillación, desigualdad y falta de empatía

Las novatadas y ritos de iniciación marcan por siempre las vidas de sus víctimas. Estos eventos son comunes en ambientes deportivos y universitarios, y pasan completamente inadvertidos por todos los que no se ven involucrados en ellos, incluyendo a las autoridades, ya que los novatos no hablan del sufrimiento ocasionado por los veteranos.

Esta es una demostración del increíble poder que tienen los hechos sociales, como lo son los hábitos y costumbres. Está tan arraigada a la comunidad deportiva esta cultura de humillación y desigualdad, que quien recién se integra a estos ambientes, independientemente de su forma de pensar o su integridad, se somete a la voluntad de los veteranos. Ellos, para sentirse superiores, o tal vez incluso para vengarse de cuando ellos jugaron el papel de víctimas, agreden ya sea física, sexual o psicológicamente a los nuevos miembros del equipo o institución y estos lo aceptan como lo correcto, adecuado y normal.

El hecho es que sin importar que tan establecido este algo, y asea una tradición, una opinión, una ley o un conocimiento, siempre se debe dudar de las cosas y no se debe dar nada por hecho si no se tiene una justificación que satisfaga dicha duda. Así es como la sociedad (en general) ha podido avanzar, y solo así podrá seguir progresando. La fe y el no cuestionar las cosas produce un estancamiento, y creo ser esta la causa de muchos de nuestros problemas.

Este paradigma de desigualdad social y menosprecio en el que vivimos se debe a que el ser humano no aprovecha una de sus más valiosas y únicas cualidades. Esta característica humana es digna de alabanza y enaltecimiento, pue no conozco otra especie que sea capaz de mostrarla y si la tuviésemos más en cuenta, podríamos producir un cambio positivo totalmente revolucionario en el mundo; este rasgo que describo lleva por nombre empatía.

Antes de actuar siempre deberíamos hacernos las siguientes preguntas: ¿Cómo se sentirán los demás después que lo haga?  Y ¿Cómo me sentiría yo en su lugar? Además de tratar de guiarnos por el cliché de no hacer a los demás lo que no quisiera que me hagan, y más importante, no hacer a los demás lo que ellos no quieren que le hagan.

 

Placeres de la vida

Que curiosa es la procedencia de los placeres de la vida, los momentos alegres, metas alcanzadas, suenos cumplidos… Cada quien encuentra placer en lugares diferentes a donde lo encuentran los demas, y eso es entendible. Para mi, los placeres de la vida son como piedras preciosas, raras y dificil de encontrar. Puedo senalar varios momentos memorables que me marcaron por siempre, debido al abrumante sentimiento que despertaron en mi; ese sentimiento es lo que ando buscando de manera perpetua, mi vida podria facilmente resumirse en su busqueda.

Lamentablemente, ese sentimiento del que hablo, que no me atrevo a encerrar tras las rejas de un nombre o etiqueta, parece tener voluntad propia. A pesar de poder estimar donde podre encontrar su detonante, no siempre estoy acertada y obtengo en cambio las secuelas de una terrible desilusion.

Luego de esta breve explicacion, tal vez se les haga mas facil entender el porque de mi frustracion al encontrarme  frente a mi mayor anhelo y no poder tocarlo por la insensatez ajena, por razones que escapan mi control, por ideas que no comparto y peor aun, ni entiendo. En momentos como este los demas se preguntan como puedo hacer un asunto tan grande de algo tan insignificante, porque no entienden que la corta duracion de la vida humana me persigue y que el actuar de manera futil tanto me cuesta como me atormenta.

Como no aprovechar cada oportunidad? Como negarme uno de esos escasos placeres de la vida? me parece totalmente inconcebible y va en contra de mi escencia misma (tomando en cuenta que hacer directamente dano a alguien mas jamas representaria un placer pra mi).