El arte de amar – Erich Fromm (ensayo)

El arte de amar – Erich Fromm

El amor, al igual que todo en la vida, te va a llegar como tú estés dispuesto a recibirlo; ya sea de acuerdo a las cualidades del objeto de tu amor, o gracias a tu voluntad y disposición. La sociedad tiene esta necesidad insaciable e irreverente de sistematizar no solo su forma de ser y actuar, pero también hacerlo con los demás.

No dejes que nadie preceptúe tu amor, si para ti el amor es una cuestión de azar pues para ti es válido, y ojalá tengas éxito de manera que puedas conquistar no el arte de amar, sino, tu  arte de amar.

Utopía de estatuir el amor.

  • ¿Qué merito trae consigo la belleza física?
  • ¿Qué representan para la naturaleza humana nuestras experiencias?
  • ¿Es el amor una cuestión únicamente de voluntad?
  • ¿Qué es el amor al prójimo sin amor propio?
  • ¿Qué puede influir en la corta duración de las relaciones?
  • ¿Es el amor racional?
  • ¿Existe realmente la individalidad?
  • ¿Es la necesidad humana de establecer preceptos exclusiva para el amor?

“Amar y ser amada, ni apetezco más ni conozco mayor fortuna” –Leandro Fernández de Moratín en su obra El sí de las niñas1.

Quiero amar y ser amada, amar a alguien por sus cualidades, tanto por sus méritos como sus defectos, ya que estos son obra suya y por lo tanto me hablan de él como persona; y así mismo, por esas mismas razones, quiero que esa persona me ame a mí.

Cuando la gente se dispone a amar a alguien en virtud a su apariencia, pareciera que no se dan cuenta que es una casualidad, el ser atractivo de acuerdo con los preceptos de la sociedad no es más que una vana obra del azar. Es inconcebible para mí elegir a alguien a quien amar (que es el más honorable talento) basándome en una simple contingencia.

La belleza tangible solo aparenta tener una exclusiva utilidad: ser admirada. Cuando sienta deseos de contemplar un hombre atractivo puedo fácilmente encender la tv, pero ¿qué pasa cuando me sienta sola? ¿Cuándo necesite apoyo? ¿Cuándo necesite que alguien me saque de un lío? En situaciones como estas la apariencia es irrelevante, y de esas circunstancias se forma no solo la vida, pero también y sobre todo, se moldea el ser mismo.

Como dijo uno de los más famosos filósofos del Reino Unido Julian Baggini2, “una persona es la suma de sus partes” siendo sus partes las experiencias que la persona haya vivido, las decisiones que haya tomado, sus conocimientos y sentimientos; son estos los componentes de su esencia y naturaleza. El envase que recoge todas las partes (que son el ser) no tiene importancia al momento de decidir con quién compartir lo más valioso y lo único que el humano realmente posee, la vida.

Viéndolo desde esta perspectiva esto puede ser un factor que contribuye a que las parejas duren tan poco tiempo, las personas son superficiales y unen su vida a la de otro sin realmente conocerse por alguna razón trivial en el amplio espectro de la perpetuidad, lo que termina en sufrimiento. Nadie se esfuerza ni se sacrifica, y por qué iban a hacerlo cuando el amar se les hace tan fácil, cuando amar no cuesta nada. Gran parte de la sociedad a menudo echa cualquier relación por la borda ante la primera adversidad, porque lo que les fue tan sencillo conseguir no les duele perder.

Al contrario de lo que dice Erich Fromm (…la experiencia de la unión, con el hombre, o desde un punto de vista religioso, con Dios, no es en modo alguno irracional. Por el contrario, y como lo señaló Albert Schweitzer, es la consecuencia del racionalismo,  su consecuencia más audaz y radical.) el amor no es racional, incluso los elefantes aman3 tanto que si su pareja muere estos dejan de comer hasta que encuentran el mismo destino que anteriormente alcanzó su compañera/o, y esto no quiere decir que los elefantes sean racionales, ya que lo que nos disocia a los humanos de los animales es nuestra racionalidad.

Aunque es cierto que el amor es en gran parte una cuestión de voluntad y decisión, esto no implica que la naturaleza del objeto del amor sea irrelevante (como expresa Fromm). Debe haber un cierto grado de compatibilidad entre ambos conjuntos, o no importa el esfuerzo que se haga, o que tanto quieran engañarse, no habrá  amor. Al igual que se presentará la coyuntura de que por más compatibles que sean dos individuos, y por más disposición que cada uno tenga de conquistar el arte de amar con el otro, les resultará humanamente imposible porque hay conductas que son inevitables.

La única persona que va estar contigo por toda tu vida, sin importar lo que ocurra, eres tú. Así que primero esfuérzate y disponte a amarte a ti mismo, luego que hayas aprendido este arte y lo domines, podrás manifestarlo hacia los demás; amar a los otros a través de tu amor propio.

Conforme al autor del ensayo al que hoy hago referencia (el arte de amar), quien ha sido mencionado anteriormente, conquistar verdaderamente el arte de amar consiste en amar a ese que representa todo lo que tú no por el simple hecho de que así lo decidiste, pero, ¿con qué propósito amas a alguien en estas condiciones cuando no te amas a ti, que eres todo lo que quieres ser? Al sustituir amor propio con el amor a un tercero, esto ocasiona el surgimiento de una obsesión enmascarada de amor que se irá convirtiendo en necesidad. El individuo que no se ama a sí mismo, no ama sanamente a nadie.

Hay una línea muy fina entre amar y necesitar a alguien, cuando alguien te ama porque así lo decide y vice-versa, ambos pueden tomar crédito y sentirse orgullosos de ese amor, pero cuando alguien está contigo no por elección sino por necesidad, se crea una dependencia que hace de la relación un elemento toxico para ambos y es poco probable que vaya a satisfacer a uno de los dos a largo plazo en cualquier ámbito. Bien dijo el orador motivacional Steve Maraboli “en una relación estable debes amar a tu compañero más de lo que lo necesitas4.

Son varios los autores que han tratado de sistematizar este sentimiento en un intento fallido de adaptarlo a la generalidad, pero no es algo exclusivo del amor; de hecho representa una tendencia arraigada al ser humano la necesidad de agrupar y etiquetar todo de acuerdo al conjunto de sus especificaciones, incluso de moldear al prójimo a su imagen y semejanza, e inconsciente y constantemente se contradicen enunciando que cada persona es diferente y especial en su única forma de ser. Sostienen que les fascina ser distintos a los demás pero no podrían vivir un solo día sin encajar en la sociedad como la pieza faltante de un perfecto rompecabezas.

Este problema va echando raíces desde la crianza de las personas, tanto en nuestra sociedad posmoderna como en la generalidad de antaño se mantiene la costumbre de no dejar que los individuos se descubran a sí mismos, sino que al asumir sus creencias como correctas, adecuadas y verdaderas las imponen sobre los demás y resulta evidente que es en alto grado remota la posibilidad de implantar una creencia a alguien de convicciones firmes, pero en lo que a niños se refiere, ellos están en la etapa más vulnerable e influenciable de todas.

Al presentarles sus presunciones como certeras y singulares estas se vuelven también las suyas y no se les da un tiempo para inventarse, por lo que llega un momento cuando el verdadero ser se rebela contra las cadenas de los preceptos socialmente establecidos. Dado que no todo espíritu es activista, hay entes de naturaleza sumisa cuyo ser no puede encontrar dentro de sí el brío para liberarse y permanece esclavizado de por vida.

En conclusión, ni Erich Fromm, ni tus padres, ni la biblia… nada ni nadie otro que tu tiene derecho de censurar tu arte de amar, o tu forma de manifestarlo; y nada ni nadie otro que tu debería tener el poder de hacerlo. Tú eres la única persona con quien puedo infaliblemente afirmar que te pasarás el resto de la inmortalidad, y como tal, a ti debes amarte por el resto de tus días, y a través de ese amor, amar a quien te dicten tus convicciones.

“Intentar escribir sobre el amor es, en última instancia, lo mismo que intentar que un diccionario represente la vida. No importa cuántas palabras contenga, nunca serán suficientes.” –David Levithan en The lover’s dictionary5.

Referencias a quien pueda interesar:

  1. Leandro Fernández de Moratín

En esta obra, su autor reivindica el derecho de los jóvenes al matrimonio por amor y no por imposición familiar. Desde un tono de bondad amable, El sí de las niñas es un argumento contra los métodos educativos de la época.

  1. Julian Baggini, uno de los más famosos filósofos del Reino Unido ofrece una conferencia en TED, en la cual se cuestiona ¿Existe un verdadero tú?

https://www.ted.com/talks/julian_baggini_is_there_a_real_you/transcript?language=es

  1. Los elefantes aman

Cuando terminamos un romance o una persona querida se nos va, nos duele tanto el corazón que parece que se nos fuera a romper. No sólo los humanos sufrimos por amor, sino que también los elefantes. Los mamíferos más grandes del mundo tienen un corazón que le hace peso a su tremendo tamaño, ya que los elefantes no sólo se enamoran, sino que incluso pueden llegar a morir por penas afectivas.

Los elefantes son conocidos por su memoria: Ellos recuerdan lugares y otros animales que vieron años o incluso décadas atrás. Ese mismo cerebro privilegiado, les permite sentir y expresar una serie de emociones de manera compleja, entre ellas el amor. Justamente es esa capacidad para formar lazos casi a perpetuidad, lo que hace de los elefantes capaces de amar y sentir desamor o dolor cuando un ser querido es separado del resto.

Al ser muy susceptibles al estrés y, tal como los humanos, los elefantes que pierden la cercanía con un ser querido, que se manifiesta en el contacto piel a piel, perfectamente pueden fallecer, algo que se da comúnmente en los casos en que una cría pierde a su madre.

http://www.batanga.com/curiosidades/4579/los-elefantes-sufren-por-amor

  1. Steve Maraboli (18 de abril de 1975 – ), un comentarista de radio de Internet, orador motivacional y escritor estadounidense cito esa frase en una publicación del Huffingtonpost, donde expone una lista de sabios consejos sobre relaciones amorosas.

http://www.huffingtonpost.com/dr-steve-maraboli/10-things-you-must-know-about-relationships_b_7064502.html

  1. The Lover’s Dictionary, escrita por el autor de YA David Levithan, es la historia de una relación amorosa narrada desde una perspectiva fresca y original, es una ventana abierta a la intimidad de dos personas que se aman, es el retrato inolvidable de una pareja contemporánea.
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