Ensayo “La dama de las camelias” 

Colegio Arroyo HondoPriscilla Mejía Hernández

#19

3oC

Prof. Salomón Bastardo

Ensayo “La Dama de las Camelias”-Alexandre Dumas

27 de Abril del 2015

Cualquiera puede tener sentimientos de avaricia o egoísmo, y no ser una persona perversa, como también podemos tener sentimientos de bondad o solidaridad y no ser personas honradas, porque unos pocos rasgos no definen nuestra identidad.

En la obra “La dama de las camelias”, Marguerite, quien por ser una cortesana se asume que es de sentimientos fríos e intenciones avariciosas, muere como una persona altruista gracias a que antepuso el bienestar de su amado ante el suyo propio; mientras que este, a quien aparentemente no le importó sacrificar su reputación y su vida en sociedad por el amor que le predicaba, cuando le hicieron pensar que ella sentía que él no era suficiente para ella, este le hizo un daño inmensurable y la hizo sentir como una lacra.

El fruto del amor entre un joven honrado y una cortesana codiciosa

 ¿Cómo obró el amor en la conducta e identidad de Marguerite?

 ¿Cómo obró el amor en la conducta e identidad de Armand?

 ¿Cómo se manifiesta el amor?

Inicialmente se nos presenta a Marguerite como una mujer codiciosa, ya que no ejerce su oficio por necesidad sino porque requiere de lujos y excesos que de otra manera no podría mantener. Armand, desde el momento en que la vio, sintió una conexión que todos le aconsejaban ignorar y que él sabía que debía hacerlo, pero decidió seguir ese instinto que lo atraía hacia ella como animal en celo.

Increíblemente pronto se enamoró de ella, y esta, aunque evidentemente sentía algo especial y diferente por él, le dejó claro que no debía hacerse ilusiones con ella porque ambos sabían lo que conllevaba su forma de ganarse la vida. No obstante, Marguerite terminó sintiendo por Armand un amor sin inhibiciones, tanto así, que abandonó sus costumbres excesivas y sus muchos lujos porque una vida tranquila al lado de su amado eran más que suficientes.

Incluso cuando el padre de Armand le pide razonablemente que se aleje de su hijo por su bien y el de su familia, ella prioriza su destino y se aleja, haciéndole creer que él no es suficiente para ella para asegurarse de que él no intentaría arreglar las cosas con ellas y al mismo tiempo quebrando su corazón pero purificando su espíritu que anteriormente había sido corrompido por los placeres mundanos.  

Armand, que fue quien desde siempre le pregonaba su amor y quien la persuadía cuando su voluntad flaqueaba, al sentirse herido y traicionado por Marguerite, sin pensarlo dos veces siguió sus instintos que a causa de los celos le imploraban venganza, y prosiguió a hacer todo lo que estuvo en su poder para hacerla sentir como menos que nada. Marguerite se sometía a sus desplantes porque el sentimiento de avaricia que antes predominaba en ella, había sido sustituido por uno de abnegación y esto le daba la fuerza que necesitaba para rechazar a Armand.

Cuando Marguerite dejó a Armand lo hizo haciéndole creer que estaba con un hombre por su necesidad de exuberancias, ya que si le decía la verdad, que lo hacía porque lo amaba demasiado como para ser la mujer que le perjudicara el futuro, sabía que él no la dejaría alejarse. Lo que no se imagino es que su amor fuese tan tornadizo, que después de tanto predicarle la magnitud perenne de sus sentimientos, el encontraría el brío en su corazón para hacerle tanto daño.

Pero esta hasta el fin de sus días le daba gracias, porque ese amor que albergaba fue como una depuración para su alma y espíritu, y aunque vivió como una persona vanidosa, superficial y codiciosa, murió como una santa. Cuando Armand se enteró de sus verdaderas intenciones, y de que esta le perdonaba todos los horrores, ya era muy tarde para ambos.

En definitiva, el amor revoluciona a las personas, para bien o para mal. O tal vez el amor nos revela quien realmente somos. Armand, al principio un hombre honrado, terminó por mostrarnos su naturaleza egoísta, vengativa e impulsiva. Mientras que Marguerite, quien parecía ser superficial y avariciosa se transformó en una persona altruista y sobre todo abnegada.

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Ensayo de “Ciudad Romántica”

Colegio Arroyo Hondo

Ensayo de la obra “Ciudad Romántica” por Tulio Manuel Cestero.

Priscilla Mejía Hernández
(3C) (Prof. Salomón Bastardo)

17/11/14

La falta de firmeza de carácter y las debilidades en la determinación y en el desarrollo de la conciencia nacional, son cualidades que han marcado la historia de Republica Dominicana desde sus inicios y continúan haciéndolo todavía, con repercusiones negativas para la Nación. Es un hecho que debería generar pensamientos de autoevaluación en las mentes dominicanas; cuando no estamos de acuerdo con algo, la conducta predominantes es criticar o tal vez comentar sobre lo que se debía haber hecho, cuando la conducta que deberíamos adoptar es una de cambio: tomar cartas en el asunto.

La obra habla de cómo en la época de Lilís, ciudadanos comunes comentan y exponen sus diferentes puntos de vista sobre la sociedad dominicana: la primera posición expresa como los dominicanos con ideales, se alían a otros que no hacen necesariamente lo correcto o son autoritarios o déspotas y estos terminan en el gobierno y la segunda, acusa a los dominicanos de tener carácter débil o ser muy influenciables, que aceptan la dictadura porque están seguros de que si se oponen, la alternativa es peor.

La debilidad en el desarrollo de la conciencia nacional con relación al sistema de gobierno.

¿Cuáles eran las influencias de la mentalidad dominicana en la época de Lilís?

¿Cómo surgen las dictaduras y anexiones del país?

¿Cómo se vincula la conciencia dominicana a la dictadura de Lilís?

¿Cómo está representada la cultura dominicana?

¿Cómo es el pensamiento del dominicano?

La sociedad dominicana empieza a ser concebida con la colonización de los españoles, es de conocimiento común que somos de cultura hispana. Los españoles impusieron sus costumbres y adaptaron la población a lo que ellos más le convino, todo esto por medio de abusos y precariedades; cuando España no podía sacarle nada más a la isla, vinieron los franceses que también se impusieron hasta que los españoles volvieron con sus planes de interés propio, luego retornaron los españoles y cuando se fueron caímos en manos haitianas; cada una de estas culturas, dejaron una impresión y moldearon la mente de los ciudadanos. Al momento del surgimiento del Estado dominicano, se luchó por la patria, pero con ideas de protectorados extranjeros o con ideas de gobierno absoluto y es ahí exactamente donde empiezan los problemas del país, las dictaduras y anexiones.

El país era tan inestable políticamente que la única forma de organizar el Estado era con mano dura y esto trajo como consecuencia la dictadura de Ulises Heureaux, conocido como Lilís. A algunos les gusta mantenerse alrededor y moverse en los mismos círculos que el tirano para salir beneficiados con su favoritismo, y algo así es lo que pasa en la obra. Cuando Perdomo es condenado a pena de muerte, el espera un milagro. Muchos creyeron que Lilís no iba a permitir si quiera que lo condenaran, pues era una columna del gobierno; pero cuando llego la hora, Lilís le dio la espalda y dejó que la ley procediera como con cualquier otro. No por justicia, sino por beneficio propio, ya que sabía que Perdomo podía ser un gran oponente en el futuro.

Si la sociedad hubiera desarrollado un carácter determinado y una conciencia nacional fuerte, el país se hubiera podido evitar muchos tiempos difíciles, pero el dominicano es mayormente vago y les gustan las cosas fáciles. Los chismes están a la orden del día y la fiesta ni se diga, les encanta opinar y usualmente sin base. Atesoran una ciudad hermosa, cada esquina cuenta una mil historias diferentes; sin embargo no aprenden de experiencias pasadas, llevándolos a repetir el mismo cuento triste.

Una persona de personalidad pasiva y carácter débil, sigue el ejemplo de otros. ¿Y por qué no hacerlo? Si una persona hace algo no debido, pero beneficioso para los intereses de otros, estos lo aplauden. Cuando es hora de condenar el delito, todos los que aplaudieron callan, critican o juzgan; como dijo Cestero por medio de Arturo Aybar: “…en ciertas crisis orgánicas, salud y muerte son términos de ecuación. Sí, es Read more

Ensayo de “Baní o Engracia y Antoñita”

05/03/15

Santo Domingo, D.N

Aunque el mundo no es blanco y negro, en este hay toda clase de contradicciones y hay veces que uno simplemente no puede permanecer en tonos grises. Hay veces, situaciones en que te pone la vida, en las que hay que escoger: blanco o negro, bueno o malo, moral o inmoral. En esta obra, los personajes se ven involucrados en situaciones de esa naturaleza más veces de las que puedo contar. Unos actúan siempre con su honor en alto, con su dignidad y moral intactas. Otros, en cambio, actúan siempre de manera engañosa y desleal.

Estos segundos proceden de forma corrupta, usualmente por un motivo ambicioso y egoísta. Algunos quizás lo hagan porque tienen tan poco, y tanto miedo de que se les agote, que son capaces de lo que sea por aumentar su inventario; mientras que el primer grupo, los leales, los fieles, siempre se cuidan de que cuando ya aparentemente no les quede nada, realmente tengan su orgullo, su fidelidad, que valoran como el más preciado de los tesoros.

La lealtad de los fieles ante las tentaciones indignas

¿Cuál es la reacción del hombre honrado en situaciones que podrían comprometer su dignidad como persona?

Para Don Postumio, el líder de Bani, este parecía ser un pueblo leal, aislado de las mezquindades del resto del país. Don Postumio era un ejemplo a seguir para los habitantes de su pueblo, admirado por muchos, odiado por otros, como cualquier líder que se da a respetar. Él tenía fe en que cuando llegara el día en el que a los banilejos les tocara elegir, en manos de quien poner el futuro de su adorado pueblo, ellos tomarían la decisión correcta, el buen camino, la opción más digna; por eso le dolió más que a nadie el desengaño, la traición de sus compatriotas.

Engracia era una mujer humilde y sencilla, pero tenía una grandeza moral y una pureza de sentimientos, además de la tendencia de ver buenas cualidades en los demás, que la perjudicaron más de una vez y que la llevaron a un desenlace triste e inferior al que ella se merecía. Esta abrió su corazón a un hombre que posiblemente jugó con ella desde la primera vez que se hablaron, pero ella nunca vio sus verdaderas intenciones, gracias a una combinación entre un muy buen teatro por parte de él y una ingenuidad de la que solo un alma inocente y cándida como la de ella pueden hacer alarde. Era tanta su bondad, que con solo saber que el amor que tan feliz la hacia ella, era el causante de una profunda pena en el corazón de la ex novia de su amado, se sentía desgraciada y se atormentaba; no por compasión o lastima, sino por envidia de que alguien pudiera amar a su amado con esa magnitud, de que ese amor sobreviva incluso después de no ser correspondido.

Antoñita valoraba más que nada en el mundo, su amistad con Engracia. Lo que compartían era un vínculo tan fuerte, que se creían hermanas. Hasta que un obstáculo entorpeció su relación a un punto que nunca volvió a ser la misma. Uno de esos sucesos desafortunados que no podemos controlar y que con frecuencia atribuimos a Dios o a la suerte; se enamoró de Enrique, el novio de su más íntima amiga y confidente. Ella se manejó lo mejor que pudo para no ceder a sus instintos de mujer enamorada mientras trataba de mantener a flote su relación con Engracia, aunque por dentro sentía un dolor y una frustración inmensurables, pues en esta ocasión no podía contar si quiera con el gran alivio que significaba expresarse sin inhibiciones con Engracia.

Cabe añadir, que al mismo tiempo que Enrique inspiraba intensos sentimientos de amor no retribuido en Antoñita, esta de igual manera pero tal vez con aun más entusiasmo, inspiraba sentimientos de amor en el corazón de Don Postumio, quien era su mentor y pudo mantener siempre sus intenciones en secreto. Hasta que en su ser se encendió una llamita de esperanza erróneamente motivada, y trató de revelar los afectos que lo afligían a su amada, pero ella lo rechazó violentamente sin si quiera darse cuenta de la magnitud de sus acciones, y sin saber el dolor que le causaba al hombre que más admiraba.

Don Antonio fue un gran amigo de Don Postumio, y como él, se mantuvo siempre firme en sus ideales. Desgraciadamente, este no corrió con la misma suerte de Don Postumio y fue asesinado por sus enemigos en una emboscada, no antes de confiarle a Engracia lo único que le quedaba, su último y más preciado patrimonio. De tan honorable carácter era Engracia que él no tuvo duda alguna de que estaba dejando el futuro de su familia en las mejores manos. Ella estuvo atormentada todo el tiempo que no pudo cumplir la misión que pesaba sobre sus hombros, y no estuvo tentada una sola vez de hacer lo que no debía, aunque razones no le faltaron.

Definitivamente, podemos deducir que cuando una persona de espíritu noble y sensible, y carácter firme y honorable, es sometida a la putrefacción de las injusticias, de la corrupción, y de la cobardía, esta puede transformarse para bien o para mal, aun sin traicionar sus ideales y metas. Se puede apreciar un cambio positivo en el caso de Don Postumio, quien después de todas las traiciones y rechazos de los que fue víctima, resurgió más fuerte y con sus aspiraciones restituidas, dispuesto a seguir luchando por su causa y llevar a cabo eso que nunca logró. Como también, puede darse el caso de Engracia y Antoñita, quienes probaron ser criaturas demasiado delicadas para la aspereza de la sociedad que las rodeaba. Aunque trataron de sobrevivir las traiciones y desengaños, a ambas se le marchitó el espíritu y terminaron por desvanecerse en la muchedumbre.